/* Label Cloud Styles ----------------------------------------------- */ #labelCloud {text-align:center;font-family:arial,sans-serif;} #labelCloud .label-cloud li{display:inline;background-image:none !important;padding:0 5px;margin:0;vertical-align:baseline !important;border:0 !important;} #labelCloud ul{list-style-type:none;margin:0 auto;padding:0;} #labelCloud a img{border:0;display:inline;margin:0 0 0 3px;padding:0} #labelCloud a{text-decoration:none} #labelCloud a:hover{text-decoration:underline} #labelCloud li a{} #labelCloud .label-cloud {} #labelCloud .label-count {padding-left:0.2em;font-size:9px;color:#000} #labelCloud .label-cloud li:before{content:"" !important} -->

Violencia en Costa de Marfil

El recuento de muertos en Costa de Marfil no cesa de elevarse. Los EEUU denuncian que son más de 200, con 90 torturados. La ONU comunica cifras que se acercan. Según crece el número es más fácil encontrar noticias en los periódicos, como yo he hecho en El País.

Hay mercenarios liberianos que parece ser participan en las matanzas. New Kru Town, el suburbio donde trabajaba en Monrovia, la capital de Liberia, es un barrio de ex-combatientes. Sin luchar su mirada es huidiza y su hablar poco claro, entrecortado. Cuesta imaginarlos, a pesar de los tatuajes y los cuadriceps victoriosos, casi de Usain Bolt, como ex-asesinos en serie.


Miro ahora a los chicos que limpian el compound. Debieron nacer en tiempos de la guerra, algunos no tienen padres, otros los han visto morir, la mayoría de malaria o tuberculosis. Pero también hay historias de asesinatos a machetazos, de barbaridades que cuesta incluso imaginar.

Me asusta la noticia porque la línea divisoria entre la vida cotidiana y el horror es muy fina en África del Oeste. Me han comenzado a contar historias, al final del día, cuando la consulta se vacía. LLegaban a sus casas, los obligaban a cargar con todas sus pertenencias, con los cañones en la boca, respondiendo "yes, sir". A veces violaban a sus mujeres, a veces asesinaban a sus padres. 

Eso es la guerra aquí (imagino que en todas partes). Ahora algunos son sus vecinos, y me lo cuentan y de nuevo sonríen. Definitivamente sus categorías mentales son distintas a las nuestras.

Hay algo diferente. Hasta donde sé toda la comunidad internacional en bloque apoya al candidato opositor, el presunto ganador legítimo de las elecciones. En esta ocasión Francia no apoya a un país y EE.UU. a otro, por ejemplo. Eso me alegra, pero me desconcierta un poco. 

En estos países hay inmensos recursos naturales. A unos 10 Km del hospital hay unas minas gestionadas por la London Mines Company. Dan trabajo a mucha gente, en condiciones no demasiado malas. Esa es una buena noticia para este lugar, sin demasiado para elegir. Imagino que a cambio las ganancias que salen del lugar son descomunales. 

Sólo hay que ver los directivos de las minas, gente normal, no perversa ni explotadora, pero que vive un ritmo de vida que en Madrid llamaría la atención, pero que aquí es impudoroso, por decirlo de manera fina. Al lado de los que las pasan canutan para pagar una transfusión yo diría que resulta obsceno. 

No sé si ellos lo pensarán, o qué opinión tendrán del conflicto que puede que se acerque en el país cercano. A lo mejor les da pena la gente con la que trabajan, igual están planeando ya la evacuación, por si acaso, quizás piensan en el dinero que pueden dejar de ganar, o creen que es una pena que estos países no terminen de salir adelante.

Yo creo que esos dos mundos son demasiado desproporcionados, asimétricos, como para que lleguen a juntarse en algún punto. Son mundos límite, que tienden al infinito. Como África, cuando ve que otro conflicto se acerca, como quién no tiene para pagar las medicinas de sus hijos y se mueren.

Deseo que no pase nada allí, en Costa de Marfil, porque imagino muchos como los de aquí, en Sierra Leona.

1 comentarios:

Unknown dijo...

Quicolas, de nuevo, gracias, es que me he quedado sin palabras. Hace unos días leí un artículo sobre Costa De Marfil que me pareció muy esclarecedor. Es del blog " aguas internacionales", de Ramón Lobo, del día 17 de Diciembre. Se titula: la democracia es comer tres veces al día. El enlace: http://blogs.elpais.com/aguas-internacionales/2010/12/la-democracia-no-es-una-urna-repleta-de-votos-lo-importante-es-que-cada-uno-de-esos-votos-represente-la-voluntad-libre-de-un.html.