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La jungla

Pues sí, reconozco que me ha pillado desprevenido el tópico de que Nueva York es una jungla. Después de todo este tiempo viviendo aquí estaba convencido de que esa frase, forjada probablemente en los 70, en los tiempos del Taxi Driver de De Niro, Mean Streets de Scorsese o la grandiosa Midnight Cowboy con el padre de la Jolie y Dustin Hoffman , era algo del pasado. Pensaba que se refería a esa violencia que hizo famoso el Lower East Side, Hell’s Kitchen o el mismísimo Times Square cuando era el reino de los cines porno, los “pimps” y la heroína.

Hay algo en el ambiente, quizás en la publicidad o en la cantidad de historias y reportajes que cuentan una y otra vez como el alcalde Giuliani acabo con la violencia y las miserias callejeras en los 80 y 90.. ..echad un vistazo en google a la revuelta de Tompkins Square Park en el 88. ….. Y la verdad es que sobre la superficie sí, Nueva York es probablemente una de las ciudades más seguras del mundo: los policías y sus revólveres aparecen a cada esquina, los indigentes y cualquiera que esté pidiendo dinero parecen haber estudiado protocolo y diplomacia y no hay calle despoblada ni metro de madrugada que te provoque la más mínima inquietud o te haga apretar la cartera con fuerza.

Hay muchos que piensan que lo que Guiliani se cargó en aquella famosa intervención en Tompkins fueron los últimos resquicios de la libertad, la creatividad, la bohemia, la expresión artística, y si, porque no, el anarquismo también, que hacía de esta ciudad un lugar tan especial. Otros piensan, que gracias a la “mano dura” , Nueva York es hoy uno de los lugares más interesantes del mundo para vivir, pues gozando de quizás la mayor diversidad cultural, étnica y artística del mundo, siendo el lugar donde muchas tendencias se siguen gestando (a pesar de todo...), se puede vivir sin los inconvenientes de otras grandes ciudades con características similares, donde la seguridad se ve comprometida a menudo y la violencia es mucho más visible.

Sin embargo en los últimos meses mi perspectiva ha cambiado y veo clara alguna herencia de esa manera “guilianesca” de tratar las situaciones. En Nueva York todo funciona muy bien si sigues las normas y si tienes el dinero para no preocuparte de porque te lo roban en cada servicio(llámale restaurante, parking , gimnasio, hospital..) sin darte casi nada a cambio. Cualquier alteración de estas dos variantes te coloca en una situación de indefensión casi inmediata, puesto que, en aras de la seguridad y el valor sacrosanto de lo establecido, se castra radicalmente el derecho a la expresión de tus ideas.

Si, Nueva York es una jungla, pero no la que nos mostró el cine, otra muy distinta, que te arrincona cada día y te obliga a estar en un permanente estado de alerta. Y solo hay una manera de vivir aquí sin ser objeto de este tipo de atropellos constantes: o agachas la cabeza y pones el culo o eres más rápido y agresivo que ellos y te los comes antes de que te coman.

En fin, sin ánimo de sentar cátedra, esta es mi visión de lo que significa ser parte del microcosmos social y cultural supuestamente más avanzado del mundo. La verdad es que Sinatra la bordó en su famosa canción de New York: If you can make it here, you’ll make it anywhere. It’s up to you (a nadie más le importa)

1 comentarios:

Gelo dijo...

Así como lo cuentas, el capitalismo parece un ladrón de guante blanco. Un gentleman refinado y culto que te sacude la cartera dedicándote su mejor sonrisa.